Esta Carta, es para Ellos, en un tiempo futuro.
Será cuando Ivo, el mayor y muy sensible, mi bailarín, hijo del corazón, cumpla diez años.
Para entonces, Gaël, el menor, hijo de mi sangre, tamborilero, una determinante existencia por la gracia del Amor mayor, a la Vida, acompañará mental y enriquecedoramente compartidas las vivencias transcurridas entre los hermanos.
...........
Está siendo redactada en forma pausada y firme, sin odios, sin cobardías, sin venganzas, sin especulaciones materiales....
Sí, con mucha y distintiva capacidad para desanudar los embrollos inconscientes, para desnudar estos tiempos en que a varias generaciones nos ha tocado compartir, para bien o para mal.
Es así que se expresará con prudencia, pero con mucho valor intelectual, los signos fuertes y débiles, humanos, de nuestros días.
Y en ello no se escatimaran reflexiones responsables para descubrir la trama morbosa e insensible del poder, especialmente en lo que atañe a la actuación, - de sólo algunos personeros -, en los procesos judiciales y sus respectivos auxiliares de Justicia.
No a los Procedimientos arcaicos del sistema, ni menos a la liviandad de criterio para decidir actuaciones sin fundado origen de los hechos iniciales, y comprobable veracidad de las circunstancias, reaccionando visceralmente al impulso de Una denuncia parcial.
Consecuencias, éstas, desafortunadas, motivadas por un comprobable historial patológico, afrontado con íntima discrección y prudente sentido humanitario, que solidaria y dignamente se ayuda a paliar en el seno familiar, facilitando una importante asistencia médica de primer nivel, y una necesaria, metódica y creciente medicación.
(La medicina preventiva y la continuidad del tratamiento no ha sido tomada con la debida responsabilidad por quién, por la misma situación, no asume su propia condición de paciente afectado y da origen a estos hechos lamentables que estimulan, liviana y públicamente, lo peor de otras personas.)
Se encadena así una serie de impulsos en otros actores vulnerables de la sociedad, creando artificialmente una sensación de falsa angustia comunitaria.
Luego, siempre protegiendo la integridad física, emocional y mental de la Madre, para no cometer la torpeza ejecutada para con el Padre, y cuidando la salud psicofísica de los Niños, es que debió advertirse que, siendo equívocas las denuncias, podrían lanzar a gravísimo riesgo consecuente a los que, pretendidamente en su nombre, se intenta proteger, justamente, desamparándolos de la contención responsable.
Esto, a mi leal saber y entender, es una tamaña irresponsabilidad, desencadenada sin una base de consulta previa de las partes involucradas, y se asemeja más a una desidia funcional por reflejos instintivos circunstanciales, - o un arcano interés -, que a una decisión de funcionaria competente, en funciones de tal importancia para administrar justicia.
Luego, amerita una investigación de la Magistratura, y si además hubiere un asesoramiento profesional con tal direccionamiento especulador, otra intervención ética del Colegio correspondiente.
Otro tanto se espera de los Jefes de las organizaciones públicas de seguridad respecto a subordinados que lucran facilitando "noticias", con antojadizos epítetos e infundadas descalificaciones, que provocan un rebuscado clima desestabilizador de "inseguridad" en nuestra ciudad.
Señoras y Señores...
Están subvirtiendo nada más ni nada menos que los inalienables, fundamentales y prioritarios Derechos del Niño, en su plena salvaguardia y seguridad.
Derechos consagrados por la Jurisprudencia Internacional, las Naciones Unidas, y aceptadas e incorporadas de pleno derecho en nuestra Constitución Nacional, y a tal efecto deben ser veladas por cuanta organización de orden municipal, provincial y nacional, u Ong´s con ese fin se dispusiera.
A más del rol deleznable de algunos periodistas y sus respectivas actuaciones, "supina y desesperada" búsqueda de su propia material sobrevivencia, mediante una crónica morbosa y cautiva para su público, y así inficionar la sociedad y estigmatizar familias y personas de bien.
Ese arrojar heces, parcial y perversamente, indiscriminadamente, cae peligrosamente sobre los indefensos. Los niños.
En cambio, Personas directamente e infamantemente aludidas, de espíritu altruista, doy fe, no responderán a esa violencia mediática, encubierta.
O sea, no devolverán más porquería para afectar profundamente a quienes, justamente, por lo visto de sus acciones, son las mismas que necesitan debida atención sanadora.
Sí, lo harán con el prudente decir en la forma y tiempo, donde sabia y seriamente corresponda, para proteger a los niños, nuestros niños argentinos, de Todos, con verdadero afecto protector.
Esta Carta a Ivo y Gaël, constituye una expresión literaria de un sentimiento auténtico, con el gusto de la búsqueda irrenunciable de la Verdad.
Y se manifiesta potente por sobre las manifestaciones tramposas producidas por el desamparo sintomático de quienes, a su tiempo, padecieron su propia victimización.
Lo que hace que esgriman irresponsablemente, como arma inefable, la propia fabilidad humana, pretendiendo finalmente, herir, - y así consumada y definitivamente -, la futura existencia de mis seres queridos, inocentes...
Entonces, apelaré con el don de un lenguaje kinestésico, auditivo y visual, equilibrados, el de estos días compartidos con felicidad, más un agraciado estilo de pensamiento analítico y sintetizador, no exento de valioso idealismo, con necesario realismo y efectivo pragmatismo...
Decía, es que llevaré a cabo esta tarea sin claudicantes vacilaciones, combatiendo las afrentas de los personeros cobardes de intereses mezquinos.
…………….
Para el Bien, la Belleza y el Saber de Todos...
¡Que triunfe el Amor!
(s.e.u o. o m.i.) : CiC- CrU, OFe. / gpPP.-¡Que triunfe el Amor!